El día jueves 17 de junio se realizó, en la parroquia san Luis Gonzaga de Mercedes, el encuentro anual correspondiente a

Luego de las palabras de bienvenida y de aliento del señor cura párroco, el padre Mario Peralta, los encargados diocesanos de la pastoral Ecuménica, Gabriela Ferreyra y el padre Guillermo de
Hicieron una reseña de la historia de las primeras experiencias de encuentros y oraciones por la unidad de las Iglesias cristianas. En 1740 Iglesia Pentecostal de Escocia comienza su misión por la unidad de todas las iglesias y con todas las iglesias en especial de América del norte.
Un siglo más tarde un clerigo católico sugiere una unión de oración por la unidad, poco tiempo después la primera Asamblea de obispos africanos pide también esta oración por la unidad de los cristianos.
El papa León XIII anima a la realización de un octavario (ocho días) de oración por la unidad de las Iglesias. En 1908 se celebra el primer octavario
En 1964 el papa Pablo VI y el patriarca Atenágoras I rezan juntos la oración por la unidad de los cristianos “que todos sean uno” como dice Jesús en el evangelio de san Juan
En 1966, Fe y constitución, el Concejo Mundial de las Iglesias y el Secretariado para la promoción para la unidad de los cristianos de
Este largo camino fue siempre acompañado por la vida de muchos cristianos que buscaron y buscan el camino para la unidad, redescubriendo juntos la riqueza del evangelio, la riqueza de los sacramentos, la riqueza de la oración, para dar el nombre de Jesús al mundo.
"Este momento de oración es para pedir a Dios que nos ayude cada vez más a llegar a ser uno en Jesús, como Jesús le pide al Padre para todos sus discípulos. En el encuentro de esta tarde queremos hacer esa experiencia, experiencia de un amor que va creciendo, ese amor recíproco 'ámense los unos a los otros como yo los he amado' que sea algo que experimentemos, con aquel que tenemos al lado, lo conozcamos o no, como decía uno de ustedes recién ‘somos hermanos’ y esa es la verdad más profunda; y también enganchar este momento y esta celebración dentro de todas las celebraciones que se han hecho por la unidad de los cristianos en todo el mundo y también por el bicentenario de nuestra patria, llevarlo a El a nuestra gente" concluyó Ferreyra.
Luego, todos los reunidos, entre quienes se encontraban muchos de los pastores referentes de las Iglesias cristianas de la zona correspondiente a la diócesis de Mercdedes Luján, cantaron juntos, alabaron a Dios guiados por el pastor David Moreno de
También se escuchó la lectura del evangelio según san Lucas que leyó el pastor Juan Sánchez Rojas de

Monseñor Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes Luján hizo una reflexión y, entre otras cosas dijo: "Este es un momento de bendición, todos bendecimos, bendecimos a Dios por la palabra por los cantos y sobre todo por el encuentro.
Cuando nosotros escuchamos esta palabra, muy bien repetida muy bien acentuada “ustedes son mis testigos hasta los confines del mundo”, nosotros somos esos testigos, porque nosotros hemos podido experimentar la misericordia de Dios sobre nuestras vidas.
Me vinieron a la memoria dos experiencias. La primera siendo estudiante de teología, tuve oportunidad de acercarme a la comunidad de Tesé, que queda en el sur de Francia cerca de Lyon y ahí, el prior me dijo:”recibirás una gracia muy grande de parte de Dios, tú serás sacerdote y el sacerdote es para la eucaristía y la eucaristía es para la unidad; por lo tanto esto es lo que Dios quiere de ti, que seas sacerdote de la unidad”.
La segunda experiencia, harán unos diez años atrás, teníamos un encuentro de este tipo con pastores bautistas, metodistas, diversos pastores. Al hablar con ellos les dije “me siento mucho mejor con ustedes que con algunos de mi Iglesia” ¿saben lo que dijeron todos? Que a ellos les pasaba lo mismo, "nos sentimos mejor con el Obispo que con algunos de nuestras Iglesias", de lo cual llegamos a deducir, que problemas tenemos en todas las comunidades, en todos lados. “Pero también es verdad”, añadió otro, “para mi la gran alegría que tengo es que, el espíritu del mal está tan fuerte en el mundo, que en este momento se pone mucho más de manifiesto lo que nos une que lo que nos divide”. Entonces nos interesa tanto defender la dignidad de la persona humana, defender el bien común, defender la familia, defender la juventud, defender las convicciones, defender los valores el evangelio, que es mucho más lo que nos une que aquello que nos separa.
Entre nosotros hay una sintonía de fondo que es el amor a Jesucristo y el amor a su palabra y entonces esto es lo que nos ayuda a caminar juntos “ustedes serán mis testigos hasta los confines de la tierra”
Y como conclusión, también les digo que la angustia o la tristeza que sufro es que vivimos en medio de un mundo que, o se dice ateo o se dice creyente pero tiene un ateísmo práctico,
Y Jesús dice en el evangelio “que ellos sean uno para que el mundo crea” entonces dando vuelta por carácter transitivo, si hay tanto ateísmo es porque estamos lejanos todavía nosotros de vivir esa fraternidad que Jesús soñó para sus discípulos y para sus seguidores. Entonces cuando nosotros seamos realmente uno, cuando hablemos bien los unos de los otros, cuando nos ayudemos unos a los otros y cuando nos amemos los unos a los otros, bueno, se van a llenar los templos, vamos a tener que rezar las misas en las plazas, hacer los encuentros ecuménicos en las plazas,
Y miren que Jesús a nosotros nos dijo ’ámense los unos a los otros como yo los amé’ pero la unidad se la pidió al Padre, nosotros ahora soñamos para que todos podamos beber un día de un mismo cáliz. Mientras tanto la unidad no la hacemos nosotros sino que la hace el Espíritu Santo y nos dejamos llevar por Dios, siendo sus testigos. Testigo es aquel que vio o que escuchó, entonces haciendo experiencia de fraternidad nos acercamos mucho más al deber ser y al ideal que todos seguimos, “que ellos sean uno para que el mundo crea”.
Nosotros desearíamos que muchos, que tienen una vida sin sentido encuentren su sentido a través de la palabra y a través del amor a Jesucristo y eso lo lograremos cuando nosotros sepamos perdonarnos y querernos cada día más. Que Dios los bendiga a todos.
A cargo del pastor Oscar Mautisi, de
Al finalizar, todos los pastores presentes, más los sacerdotes católicos, Mons. Agustín, Mons. Jorge Bruno, el padre Tomás O'Donnel Parroco de San Patricio de Mercedes y el padre Mario Peralta bendijeron a todos los presentes y en ellos a todas las comunidades.

El momento de oración concluyó entonces con el saludo de la paz entre todos los asistentes.
Luego, y en un entorno de amistad y verdadera hermandad en la fe en Jesucristo, todos compartieron un pequeño refrigerio en el salón Parroquial.








