El domingo todo parecía normal. Luego los datos oficiales, con evidentes cargas erróneas de datos, hicieron que Selva pasara a ganar por una mínima diferencia. El jueves se aclararon algunos telegramas mal confeccionadas, aunque de un lado y otro pidieron revisar algunas urnas. El Intendente habló de fraude y hubo reacciones.
Las Primarias en Mercedes fueron ocupando espacios en distintos medios regionales y nacionales poco después de acontecidas. El día domingo, en el cansancio de la espera y de una extensa jornada, los resultados marcaban que el Frente Mercedino para la Victoria había derrotado al Selvismo por más de medio millar de votos. Pero en la página oficial Primarias 2011, horas más tarde aparecían como datos oficiales, faltando tres mesas por escrutar, que Carlos Selva se imponía sobre Ustarroz por algunas decenas de votos. En algunos sectores de la fuerza que conduce el Intendente, esta noticia se tomaba como una bocanada de aire fresco. El gesto de algunos dirigentes había cambiado, al menos por algunas horas. Enfervorizados, calculadoras en mano y con una computadora, ingresaban al sitio para corroborar estos datos que creaban confusión.
Esa mañana, todo era difuso, “¿al final quien ganó?”, se preguntaban los vecinos que hacían sonar celulares de dirigentes y periodistas para que expliquen qué estaba sucediendo. Ahondando en esa misma página podían verse los telegramas que luego de scaneados, fueron enviados a la Junta Electoral. Y para los referentes del Frente, existía una carga errónea de datos. Al menos unas nueve mesas tenían datos que no eran coincidentes con las planillas que supuestamente guardaban como tesoro, desde ambas facciones políticas. Por brindar un dato clarificador, una mesa del circuito céntrico, la 24 concretamente, había terminado para los recuentos locales, en 77 votos contra 70, a favor de Ustarroz. Pero en este sitio web el telegrama daba cuenta de 147 votos para Selva y ninguno para Ustarroz. Falencias como esas eran las que modificaban los resultados. Incluso uno de los telegramas adjudicaba 99 votos en una mesa para Nuevo Encuentro, cuando en ninguna mesa esta fuerza había tenido semejante performance. Lo llamativo para el Frente Mercedino, era que en todos los casos, los errores los perjudicaban a ellos. No obstante este aspecto, que luego se fue modificando, y que horas después lo convirtió en ganador a Ustarroz por pocos votos, quedó más claro el jueves cuando representantes de ambas fuerzas viajaron a la ciudad de La Plata para poner blanco sobre negro. El Frente pedía la revisión de esa mesa 24, en tanto desde las huestes selvistas solicitaban la apertura de la mesa 118, donde habría aparecido un sobre en blanco lo que para muchos indica el comienzo de una práctica denominada voto cadena. En esa mesa la lista de Ustarroz se imponía por alrededor de 40 votos de diferencia. De todas maneras, si se eliminaran ambas mesas, la victoria del Frente Mercedino no estaría en el más mínimo riesgo.
Juan Carlos Benítez también hizo su planteo. El recuento definitivo estará en las próximas horas y allí quedará determinado un guarismo, más allá de las presentaciones.
Duras expresiones
De solo haberse tratado de este problema de una mala carga de datos que fueron variando los resultados, a punto tal que el domingo Nuevo Encuentro estaba afuera y ahora aparece asomando por encima del piso para llegar a octubre, solo estaríamos hablando de cuentas mal hechas o datos no reales a partir de consideraciones erróneas. Pero fue el propio Intendente el que corrió la línea de discusión y en cuanto lugar pudo, habló públicamente de maniobras aviesas y reñidas con un acto democrático “limpio”. La palabra fraude, que también mencionaron otros candidatos de otros estamentos electorales y que tampoco consiguieron un resultado favorable, volvía a quedar escrita en los medios gráficos y digitales. Como en la década del 30 donde era bastante común escucharla. “Los primeros que planteamos cómo había sido el resultado fuimos nosotros, los únicos que nos pusimos de frente a la sociedad y les dijimos que a nuestro entender, si bien era por comunicaciones telefónicas y en medio de mucho barullo todo hacía presumir un resultado”, decía el Jefe comunal en declaraciones a la prensa. Es que precisamente los datos que se publicaron en los semanarios del lunes, eran los suministrados por el centro de cómputos del selvismo. Pero al parecer ese barullo produjo interferencias. Selva confirmaba que el martes a las 18 horas, se radicó una denuncia en la ciudad de La Plata pues consideraron que existían anomalías en los comicios. Al enumerar las mismas sostuvo que se había encontrado plata dentro de un sobre con una boleta del Frente Mercedino, sobres en blanco, y que fiscales de esa fuerza habían votado dos veces. “Hubo un trabajo de logística para fraguar la elección”, dijo Selva, quien como ya hemos dicho, tiene sobrada experiencia en actos electorales. Por supuesto que desde el Frente negaron estas acusaciones, y hasta uno de ellos se animó a decir que su esposa había sido fiscal en una mesa donde se había hallado un sobre con esa suma de dinero, pero que la boleta que lo acompañaba era de la lista de Selva. Más allá de la impugnación de esa mesa 118, que en rigor de verdad, ya estaba cuestionada desde el domingo a la noche por el selvismo, se desconoce que se hayan labrado actas in situ, cuando supuestamente aparecieron estas anormalidades. Ahora están a la espera de lo que dictamine la justicia, dato este que no será menor, ni menos importante.


